Muchos campos de la neurocirugía
han experimentado cambios importantes con el propósito
de mejorar el manejo de las diversas enfermedades
neurológicas. Uno de los retos existentes
en este campo es la neurocirugía funcional.
El cerebro tiene áreas denominadas “elocuentes”
para indicar su relevancia en las funciones neurológicas
como el movimiento, lenguaje, sensibilidad, visión,
audición, memoria, etc. Cuando los tumores
se desarrollan dentro o en la vecindad de estas
áreas funcionalmente importantes, el abordaje
y la manipulación cerebral pueden comprometer
funciones importantes para el paciente, originando
secuelas neurológicas adicionales al paciente.

Fig. 1 Lesión
nodular en la proximidad del area motora en el
hemisferio cerebral izquierdo
El objetivo principal de esta
técnica quirúrgica es no causar
daño al paciente como resultado de la manipulación
cerebral al retirar la masa tumoral. Mientras
el paciente se mantiene despierto, el psicólogo
asistente durante la cirugía, puede realizar
una evaluación constante de todas las funciones
neurológicas del paciente. Evitando así
cualquier lesión sobre la función
del movimiento, lenguaje, visión, etc.

Fig. 2 Diagrama
de localización de lesión de acuerdo
a imagen de resonancia magnética.
Con la ayuda de sistema de imagen
ya sea la resonancia magnética nuclear
o los sistemas cumputacionales de neuronavegación
realizamos una localización exacta de la
lesión para realizar una craneotomía
directamente sobre el tumor a extirpar. La piel
es marcada con sistemas asépticos para
iniciar la administración de anestésicos
locales en la piel así como la neuroanestesia
requerida para el control transoperatorio de la
algesia.

Fig. 3 Región
frontal izquierda expuesta e identificación
de la lesión por edema cerebral localizado.
Los abordajes realizados con craneotomos
especiales nos permiten acceder al área
del tumor en menos de 10 minutos de iniciada la
cirugía evitando así procedimientos
prolongados e incomodidad al paciente. La asistencia
del personal durante el procedimiento es muy importante
para el bienestar, confiabilidad y tranquilidad
del paciente. La sensibilidad se encuentra en
los tejidos blandos alrededor del área
operatorio, sin embargo, el tejido cerebral carece
de receptor del dolor por lo tanto el paciente
no puede sentir o notar que el neurocirujano se
encuentra removiendo la lesión tumoral.

Fig. 4 Región
frontal derecha mostrando las vellosidades de
Paccioni sobre el área frontal paramediana.
El tiempo del procedimiento quirúrgico
se encuentra alrededor de 60 a 90 minutos. El
manejo neuroanestésicos es el pilar de
este avance en la neurocirugía. En nuestro
hospital contamos con personal especializado en
técnicas de neuroanestesia asi como las
drogas de última generación para
el mantenimiento del estado despierto sin el paciente
pueda sentir alguna molestia o dolor durante el
tiempo en quirófano.

Fig. 5 Paciente
femenina saludando durante la intervención
quirúrgica.
Los pacientes no requieren realizar
un estado postoperatorio en una terapia intensiva
sino en el área de recuperación
por espacio de 1 a 2 horas y luego son enviados
a su habitación con la medicación
apropiada y bajo control de los médicos
residentes entrenados para el manejo de estos
pacientes.